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- Curiosidades astronómicas

¿De donde vienen los nombres de las estrellas?

Polaris, Betelgeuse, Castor, Vega… Todos nosotros conocemos muchas estrellas por sus nombres pero ¿De dónde vienen los nombres de las estrellas? ¿Quiénes se los pusieron? Actualmente es la UAI quien pone nombre a los astros pero antes de su existencia y desde el origen de las civilizaciones los nombres de las estrellas se han ido transmitiendo por las diferentes culturas de generación en generación y muchos de ellos han llegado hasta nuestros días.

Las estrellas que tienen nombre son las más brillantes y las que podemos ver a simple vista. El resto de estrellas, salvo excepciones especiales, no suelen tener nombres propios y se identifican por números de catálogo. Vamos a hacer un recorrido por la historia para explicar cómo llegaron estos nombres hasta nosotros.

planisferio celeste
Planisferio celeste con las principales estrellas de las constelaciones

Influencia babilonia en el nombre de las estrellas

Los primeros nombres propios de estrellas tienen origen babilonio. Los catálogos de estrellas babilonios son un compendio de observaciones astronómicas recopiladas por observadores de la época de los casitas. Estos catálogos de estrellas, registrados en escrituras cuneiformes, registraban listas de constelaciones, estrellas individuales y planetas.

Muchas de las constelaciones boreales que reconocemos en la actualidad provienen de este periodo, como por ejemplo Tauro, Leo, Escorpio, Géminis o Capricornio. Un nombre de estrella de origen babilonio que ha llegado hasta nuestros días es Nunki, en la constelación de Sagitario.

Influencia grecorromana

Tanto la cultura griega como la romana posteriormente también tuvieron una importante influencia en los nombres de las estrellas y constelaciones.

Hiparco de Nicea elaboró el primer catálogo de estrellas que contenía la posición en coordenadas eclípticas de 850 estrellas.

En los escritos de Homero y Hesíodo ya encontramos referencias para la identificación de estrellas. En la Ilíada y en la Odisea, por ejemplo, Homero hace referencia a las constelaciones de Bootes, Osa Mayor y Orión así como los cúmulos estelares de las Híades y las Pléyades y la estrella Sirio.

Más tarde Ptolomeo fue el autor de un tratado sobre astronomía conocido como el Almagesto (en árabe «Al», seguido de un superlativo griego que significa ‘grande’). Aquí puede encontrarse el catálogo de estrellas de Hiparco, en los libros VII y VIII. En el Almagesto, Ptolomeo describe las 48 constelaciones clásicas? y además intenta explicar los movimientos aparentes de los planetas en un sistema geocéntrico en el que el Sol, la Luna y los planetas giran alrededor de la Tierra en círculos epicíclicos.

Almagesto
Almagesto

Influencia árabe

Pero si hablamos de nombres de estrellas tenemos que decir que la mayor parte proceden del árabe de la Edad Media, cuando los astrónomos de Arabia adoptaron las constelaciones de Ptolomeo dando sus propios nombres a las estrellas y por ese motivo hay tantas cuyo nombre empieza por «Al» como por ejemplo Aldebarán (significa «La que sigue»), Algieba (La frente), Alderamin (El brazo derecho) aunque también encontramos estrellas que empiezan por «Den» que viene a significar algo así como «cola». Tenemos algunos ejemplos como Deneb (literalmente «la cola») o Denebola (La cola del León).

Denominaciones actuales de estrellas

Actualmente se utilizan los nombres propios de las estrellas que hemos recibido por herencia cultural pero en círculos científicos es más correcto utilizar otros nombres como por ejemplo los ofrecidos por la denominación de Bayer que bautiza a las estrellas de cada constelación por orden de brillo siguiendo el alfabeto griego, por ejemplo Alfa Lirae para Vega, o Beta Leonis para Denebola.

Otra denominación científica usada habitualmente es la de Flamsteed que pone un número seguido de la constelación para nombrar las estrellas como por ejemplo 3 Lyrae para Vega o 94 Leonis para Denebola.

Hay varios catálogos estelares más y en este blog ya hemos hablado anteriormente de alguno de ellos como por ejemplo  Catálogo Henry Draper, el Bright Star Catalogue y el Catálogo Gliese.

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Autor: Roberto Ferrero

Miembro de las agrupaciones astronómicas Madrid Sur y AstroHenares. Astrofotógrafo desde el año 2009. Monitor de astroturismo y responsable de Turismo Estelar, portal web de turismo astronómico.
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