Durante este verano tuve la oportunidad de probar uno de los nuevos telescopios inteligentes que tanto éxito están teniendo últimamente, el Seestar S50, cuyo análisis ya pudisteis leer en un artículo anterior. Los amigos de AstrumGaze me han dejado después otro modelo que está también teniendo mucha aceptación, se trata del DWARF 3. En este artículo hablaremos sobre las características de este equipo, sus principales diferencias con respecto a la serie S50 y S30 de ZWO y analizaremos sus puntos fuertes y débiles.
Características del DWARF 3
El Dwarf 3 es un telescopio muy compacto. Con tan solo 1,35 kg de peso y unas dimensiones tan contenidas (22x15x6cm) que permiten transportarlo en un pequeño bolso de mano. Sin duda la portabilidad es su punto fuerte (y eso que el Seestar S50 ya es realmente transportable). Por contra vemos que en el DWARF 3 no tenemos incluido el trípode y tendremos que utilizar uno cualquiera siempre que cuente con rosca fotográfica. Al contrario que el S50 el DWARF 3 no es exigente con el tema de la nivelación. Realmente este era uno de los aspectos que más me molestaron del S50 y era que la calibración de la burbuja electrónica interna no siempre funcionaba bien y en ocasiones pedía reajustar el nivelado de las patas del telescopio. En el DWARF 3 esto no ha sucedido nunca y el telescopio ha obtenido buenos resultados incluso cuando intencionadamente he dejado un desnivel acusado en las patas del trípode.

Si es cierto que en condiciones de viento fuerte racheado el DWARF 3 se ve muy afectado por las vibraciones y sacudidas, haciendo que muchas tomas sean desechadas. Debido a su poco peso recomiendo anclar con algún lastre el trípode o parapetarnos detrás de algún vehículo o pared para evitar que el viendo afecte a la estabilidad del conjunto. Esto fue lo que pasó en la Starparty de Astrotiermes en Soria este año donde creo que nadie sacó ninguna foto debido a la presencia de nubes, fuertes rachas de viento y la amenaza de lluvia. Nadie hizo astrofoto excepto yo, con el pequeño DWARF 3. Me animé porque si había que recoger se tarda tan solo un par de minutos en hacerlo, porque no requiere puesta en estación, y porque su uso es realmente sencillo. Es cierto que la imagen que obtuve de la Galaxia de Andrómeda no era nada del otro mundo y estaba movida debido al viento pero aquí fue donde hubo algo que me sorprendió (y desagradó) a partes iguales. Resulta que DWARFLAB incluye en el DWARF 3 un servicio en la nube llamado Stella Studio al que puedes subir tus astrofotos para mejorarlas (hacer reducción de ruido, eliminar gradientes, mejorar la morfología de estrellas, estirar correctamente el histograma, etc…) Bueno el caso es que yo subí mi imagen y descargué una imagen casi perfecta, en cuestión de minutos, simplemente aplicando una «mejora automática». Por un lado me maravilló la sencillez de uso, por otro lado me desagradó que toda esa acción fuera opaca para el usuario. ¿Cómo saber si realmente esa imagen era auténtica y no creada por IA u obtenida de un banco de imágenes? Hablaremos de ello más adelante.

La óptica del DWARF 3 se compone de un teleobjetivo de 35mm de apertura y 150mm de focal (f/4.2) pero gracias a su arquitectura interna y tamaño de sensor se corresponden a 737 mm. Está compuesto por múltiples lentes de dispersión ultrabaja (ED) y el sensor es el Sony IMX678 con tecnología STARVIS 2 y píxeles de 2 um con un patrón RGGB. Además incluye 3 filtros: VIS (rango 430-650nm), Astro (430-690nm extendiéndose al infrarrojo) y un multibanda para uso con nebulosas de emisión y cielos contaminados lumínicamente ([OIII] 500,7nm, HB 486nm y Ha 656,3 nm).
También contamos con un gran angular de 3.4mm de apertura y 6.7mm de focal que se corresponden a unos 45mm.
Con esta óptica y con exposiciones de 15 segundos se pueden obtener imágenes muy hermosas de muchos de los objetos de cielo profundo más asequibles incluso desde ciudad. Si además disfrutamos de cielos oscuros podemos aventurarnos a objetos más débiles. La forma de hacerlo es realmente sencilla. Simplemente encendemos el DWARF3 una vez situado sobre el trípode, abrimos la aplicación en nuestro smartphone y se encargará de contactar con el telescopio vía Bluetooth para posteriormente conectarse por Wifi de una manera transparente para el usuario. A continuación seleccionaremos en el mapa estelar el objeto que queremos fotografiar (incluye una lista de objetos recomendados para esa noche) y al pulsar sobre el objeto el telescopio se dirigirá hacia él y tras hacer una resolución de placas lo centrará perfectamente. Solamente tendremos que elegir la duración de las exposiciones, la ganancia de la cámara y el número de tomas que queremos hacer. El telescopio las irá apilando en vivo y mostrando en la pantalla.
Aunque el interfaz no es tan intuitivo como el de ZWO (sobre todo si estás acostumbrado a usar éste) no te costará acostumbrarte al de Dwarflab y en cuestión de un par de sesiones estarás totalmente familiarizado.
Una de las diferencias del Dwarf3 con respecto al Seestar es en el tratamiento de los Darks. Mientras que el Seestar es capaz de hacer darks automáticamente (y los hace al inicio de cada sesión), el Dwarf3 solo solicitará hacer darks si la temperatura ambiente es diferente a la temperatura de los darks que tiene almacenados. Para hacerlos, además, el usuario tendrá que poner manualmente el filtro solar (que de noche actúa como tapa). Aquí el Dwarf3 sale perdiendo con respecto al Seestar por no facilitar la tarea al usuario. Otro aspecto diferenciador es que el S50 cuenta con resistencias calefactables para usar en noches gélidas e impedir que las ópticas se empañen. El Dwarf3 no cuenta con este sistema, si bien es cierto que el propio telescopio se calienta bastante con el uso normal. No he probado el Dwarf3 en una noche gélida y no puedo deciros si realmente este calor residual es capaz de evitar que se empañen las ópticas.
En cuanto a la duración de la batería, si bien pequeña, puede dar fácilmente para unas 3-4 horas de uso, aunque recomiendo usar una batería externa conectada por USB para olvidarnos de esta limitación.
El planificador de sesiones nos permitirá programar una noche entera de astrofotografía de varios objetos de manera desatendida. De esta forma puede ser muy útil para observadores visuales que quieran llevarse a casa un recuerdo de los objetos que se van a observar esa noche. Puedes programar, por ejemplo, 10 tomas de la galaxia de Andrómeda, 5 del doble cúmulo de Perseo, 20 de la nebulosa california, etc… todas seguidas y sin necesidad de volver a tocar el móvil. Puedes dedicarte a la observación visual con la tranquilidad de saber que el telescopio estará haciendo su trabajo.
El Dwarf3 también permite una configuración ecuatorial en vez de altacimutal. Para ello deberemos apuntar el telescopio a la posición inversa a la estrella polar, es decir, unos 40º de altitud pero hacia el sur. El asistente nos irá guiando para conseguir una puesta en estación precisa. El modo ecuatorial es imprescindible si queremos hacer mosaicos de imágenes y nos permitirá alargar las exposiciones.
Imagen solar y lunar
Aunque el telescopio no cuenta con una gran focal podemos realizar algo de astrofotografía solar y lunar con él. Gracias al filtro solar (que se acopla magnéticamente al telescopio) podemos capturar manchas solares siempre que estas sean suficientemente grandes. Tampoco le podemos pedir peras al olmo, el telescopio da lo que da.
En imagen lunar, igualmente, si no necesitamos imágenes de grandísima resolución puede servir perfectamente para obtener fotografías lunares suficientemente nítidas para apreciar los principales accidentes geográficos de nuestro satélite. Igualmente nos permitirá capturar fenómenos como eclipses y hacer timelapses de los mismos.

¿Qué telescopio elegir?
Tal vez tengas dudas entre qué telescopio inteligente elegir. Lo primero de todo, debo aclarar que no es totalmente justo comparar el Dwarf3 con el Seestar S50, ya que por apertura y prestaciones creo que no están en la misma liga. El Dwarf3 vendría a estar a medio camino entre el S30 y el S50.
En cuanto a prestaciones, la verdad es que me ha gustado mucho. Tiene muy poco que envidiar al S50, y es más portable que éste. Realmente los dos equipos son muy ligeros y portables, pero si este es un factor clave para tí sin duda el Dwarf3 es tu equipo. Me encantó la sencillez y pocos problemas que me ha dado durante su uso. Así como el Seestar era un poco «protestón» con el tema de la nivelación, el Dwarf3 trabajó en todo momento sin quejarse ni una sola vez.
Tuve la suerte de dar con un cometa brillante como el C/2025 A6 Lemmon para poder apreciar el gran potencial de este telescopio para capturar de manera sencilla cometas relativamente brillantes de una manera muy sencilla (en una ocasión de hecho me salvó de una noche arruinada por no llevar las baterías de la cámara en el otro telescopio)

Sin duda, un equipo muy recomendable, siempre y cuando tengamos claras sus lógicas limitaciones y por otro lado el complemento perfecto como equipo de astrofotografía para aquellas salidas observacionales de las que queramos dejar testimonio gráfico.
Puedes comprar este telescopio en la web de Astrumgaze.



